Es procedente el despido por faltas justificadas intermitentes

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña establece que las faltas justificadas intermitentes son causa de despido si suponen el 20% en dos meses consecutivos o el 25% en cuatro meses discontinuos en un año.(expansión).

Antes, analizar esta noticias, vamos a realizar las siguientes precisiones:
La admisión del despido por faltas reiteradas al trabajo, aun cuando estén justificadas , supone un medio para combatir el absentismo laboral.
Para que el despido por absentismo esté justificado se exige que las faltas del trabajador despedido alcancen:
– el 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, siempre que el total de faltas de asistencia en los doce meses anteriores alcance el 5% de las jornadas hábiles;
– el 25% en cuatro meses discontinuos, dentro de un período de doce meses.
No obstante, para determinar el porcentaje de ausencias  del trabajador a efectos de la extinción de su contrato por absentismo, no  se computan  las faltas al trabajo derivadas de las siguientes situaciones:
– huelga legal por el tiempo de duración de la misma;
– actividades de representación legal de los trabajadores;
– accidentes de trabajo;
– maternidad, riesgo durante el embarazo y la lactancia, enfermedades causadas por el embarazo, parto y lactancia;
– paternidad;
– licencias y vacaciones;
– enfermedades o accidentes no laborales, cuando la baja haya sido acordada por los servicios sanitarios oficiales y tenga una duración de más de 20 días consecutivos;
– las motivadas por la situación física o psicológica derivada de violencia de género, acreditada por los servicios sociales de atención o servicios de salud, según proceda;
– las ausencias que obedezcan a un tratamiento médico de cáncer o enfermedad grave.

Las faltas justificadas intermitentes son causa de despido si superan unos márgenes a lo largo del año.Así lo establece el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en una sentencia en la que rechaza el recurso de una trabajadora de una conservera con varias ausencias justificadas.

La empleada había estado en 2014 en situación de incapacidad temporal, derivada de enfermedad común, entre el 17 y 21 de febrero; el 11 de marzo; entre el 31 de marzo y el 11 de abril; y entre el 26 de agosto y el 9 de septiembre. En su demanda, esgrimió que integrándose los dos primeros periodos de baja en un mes, resultarían absentismos justificados en tres meses discontinuos en un año, pero no cuatro, como exigiría, argumentó, el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores.

Además, esgrimió que en la carta de despido la empresa no especificó el método de cálculo utilizado para llegar al porcentaje de inasistencias, lo que le generó indefensión.

El TSJC establece que las faltas justificadas intermitentes son causa de despido si suponen el 20% en dos meses consecutivos o el 25% en cuatro meses discontinuos en un año. De esta forma, computando los periodos de ausencia de la trabajadora, se había ausentado 26 jornadas hábiles de un total de 80, lo que supone un 32,5% de faltas.

Además, la sentencia entiende que la carta de despido contiene una relación detallada de las ausencias imputadas y que el que no se detalle el método de cálculo para determinar el porcentaje de ausencia no puede generar indefensión, ya que los hechos son las ausencias y el porcentaje resulta de un mero cálculo matemático.