Despiden al sumiller de un hotel por beberse la cerveza, el vino y el champán del establecimiento

La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Baleares de fecha 5/03/2018, confirma el despido del Sumiller, a quedar acreditado, que la empresa ha podido constatar cómo precisamente el sumiller, junto con la totalidad del equipo de Sala, que se encuentran a su cargo, han estado consumiendo sin autorización, en horario y lugar de trabajo productos propiedad de la empresa, muchos de ellos bebidas alcohólicas, lo que está totalmente prohibido. Incluso se han facilitado bebidas alcohólicas al personal de cocina. Igualmente, la empresa tuvo  conocimiento que el consumo de los productos de la empresa sin autorización, sin registro y sin abono se produce también una vez finalizada la jornada.

Los precedentes hechos son constitutivos de una falta muy grave por transgresión de la buena fe contractual, fraude, deslealtad y abuso de confianza en las gestiones encomendadas y de hurto, tipificada en el artículo 54.2 d) del Estatuto de los Trabajadores y los artículos 40.2, 40.4 y 39.5 y 39.10 del V Acuerdo laboral de ámbito estatal para el sector de hostelería, por la cual, en virtud del artículo 41.1, letra C), del mencionado Acuerdo laboral, se ha decidido sancionarle con la extinción de su contrato de trabajo por causa de DESPIDO DISCIPLINARIO.

El trabajador recurrió alegando lesión a su derecho a la intimidad por la instalación de cámaras de vigilancia, así como rebatiendo la sanción porque consumía alcohol por su trabajo como sommellier.

La sala de lo Social del TSJIB señala que la empresa comunicó al comité de empresa la colocación de cámaras de vigilancia instaladas en 2014 por todo el complejo y los trabajadores admitieron en el juicio que sabían de su existencia, por lo que no ha habido incumplimiento del deber de información.

El trabajador también alegó que el código de conducta de la empresa que firmó no establece cómo registrar las invitaciones a cuenta de la casa y que existe laxitud en la compañía en dichas invitaciones.El tribunal afirma que lo relevante del código de conducta es que prohíbe el consumo de alcohol, detalla que además ha habilitado una cantina para que coma el personal, y las alegaciones no desacreditan que las consumiciones no fueron anotadas en la cuenta de la casa habilitada para invitaciones como establecen sus normas.

LAS OFENSAS VERBALES O FISICAS COMO CAUSA DE DESPIDO DISCIPLINARIO

 

Conforme al artículo 54.2 c) del Estatuto de los Trabajadores, son causa de despido las ofensas -verbales o físicas- de carácter graves (entendidas como acción que humilla y hiere el amor propio o dignidad del ofendido) infringidas al empresario , a los trabajadores de la empresa o a los familiares que convivan con ellos.

La gravedad de las ofensas verbales deben ser enjuiciadas en su contexto, analizándose las expresiones utilizadas, la finalidad perseguida y los medios y circunstancias en que se producen (TS 28-2-90 , EDJ 2278; 9-4-90 , EDJ 3974; TSJ Asturias 6-2-98; TSJ Extremadura 21-1-14, EDJ 16036; TSJ Madrid 5-12-14, EDJ 229766; TSJ Sta Cruz de Tenerife 30-4-08, EDJ 95391). Pudiendo bastar una única ofensa verbal, si así lo establece el CCol aplicable (TSJ Sevilla 2-3-10, EDJ 76749).

Por su parte, las agresiones físicas son siempre graves en el ámbito laboral (TSJ Andalucía 13-12-96), sin que se exija un resultado lesivo. En efecto, basta una sola agresión, si tiene la entidad suficiente, de acuerdo con las circunstancias, para ser causa de despido disciplinario (TS 20-11-86, )

Vamos a realizar algunas precisiones:
La libertad de expresión se encuentra limitada por el respeto al honor y la dignidad de las personas (TS 20-4-05). Motivo por el que no ampara descalificaciones y vejaciones (TEDH 8-12-09). En todo caso, se valora el contexto de conflicto para matizar la gravedad de las expresiones controvertidas.

Se ha considerado improcedente el despido del trabajador por ofensas cuando padece un estado depresivo grave (TS 10-12-91), o por las expresiones incorrectas, pero propias de hombres que conviven en el trabajo (TS 14-7-89 ,).

Sí se considera procedente el despido de un profesor, la ofensa soez al director del colegio, en presencia del conserje (TS 29-5-90 , EDJ 5654).

La valoración de la gravedad puede atenuarse o atemperarse en virtud de un momento de ofuscación e ira, aislado y espontáneo (TSJ Madrid 28-3-07,), o en un momento de excitación y ansiedad, existiendo una relación de confianza entre el trabajador y el gerente (TSJ Galicia 22-7-97); o en el marco de una discusión en un contexto de tensión y enfrentamiento (TSJ Cataluña 15-1-09, ). Habiéndose considerado mas graves cuando se realizan por escrito y con publicidad (TSJ Cataluña 12-11-02, ).

No se han considerado causa de despido, las ofensas producidas habiendo mediado provocación (TS 16-2-90 ).